Entrega pacial R2.

Buenos días, compis.

¿Qué tal estáis? He elegido a Nick Neddo porque fabrica sus propias herramientas con lo que encuentra en el paisaje, y eso me parece la forma más directa de entender este reto. Además, conecta con lo que empecé en el Reto 1, donde trabajé con la idea de que los materiales también han estado vivos: el chopo fue un árbol y las zanahorias son verduras y una vez estuvieron vivas. Además, sus herramientas no se controlan del todo y yo quiero experimentar con esa incertidumbre y dejar que el material cambie mis ideas, en lugar de decidirlo todo de antemano.

Este dibujo de Nick Neddo se llama Grand Teton Coyote Song, la hizo en 2014 y está hecha con una pluma de pavo salvaje, tinta hecha a partir de bellotas y un pincel de pelo de coyote. Todos elaborados por él mismo.

Neddo es un artista e instructor de técnicas de supervivencia del estado de Vermont (EE.UU). En 2015 decidió que sus materiales de arte los fabricaría él. Antes de ponerse a pintar o dibujar como tal suele recorrer el paisaje que va a representar durante días o semanas buscando sus materiales. Los pinceles los fabrica a partir de ramas que encuentra y las cerdas están hechas de vegetales y de fibra de animal. Tiene pinceles de pelo de cabra, oso, coyote, ciervo, etc.

 

También fabrica sus plumas de ave, de bambú, etc. y  las tintas que aplica que salen del hollín de pino, la nuez, las bellotas, la remolacha,…

Lo que más me interesa de Neddo es que, en su obra, el utensilio deja de ser un medio y pasa a ser el origen de la imagen. Normalmente decidimos qué queremos pintar y luego elegimos la herramienta. Él hace lo contrario: primero encuentra el material y, a partir de él, aparece el motivo. El pincel y lo que se pinta salen del mismo sitio y, definitivamente, esto es lo que yo quiero para mi R2: dejarme llevar por los materiales y experimentar. Nada de planear.

También me sorprende que, con herramientas tan poco convencionales, el resultado sea tan detallado y figurativo. Imagino que un pincel de pelo de coyote o una pluma de ave no responden igual que un pincel de tienda, y él mismo habla de aprender el «idioma» de cada material. Me pregunto qué pasaría si aplicara esa idea a mi entorno. No me refiero a un bosque de Vermont, sino a lo que tengo cerca: la cocina, el bosque de pinos, los restos de mis propios trabajos. ¿Qué marca dejaría un pincel hecho con hojas de zanahoria o una paletina hecha con un recorte de contrachapado? Y, en vez de decidir la imagen antes, ¿qué pasaría si dejara que fueran las herramientas las que me la sugieran? Son preguntas que quiero probar en los bocetos.

 

Un saludo,

Laura