Hoja de ruta. Cartografía

 

Lo que hay detrás de mi casa es un bosque de pinos y encinas. Está en la montaña lleno de especies autóctonas que están floreciendo. Hay cientos de plantas de lavanda y de romero. El Bosque es rocoso. Muchas encinas crecen entre piedras enormes. Si te subes a una de estas rocas gigantes puedes ver muy a lo lejos – y abajo- la Gran Ciudad llena de franquicias. Muy a mi pesar cerca de La Charca suele haber basura porque llegan de vez en cuando autobuses de excursionistas que depositan su huella de esta manera tan sumamente violenta.

Os presento el lugar que habito y en el que haré mi tercer reto.

Buenas tardes a todos 🙂

Hoja de ruta. Bocetos

Buenas tardes, compis.

El primer boceto lo hago con la estrategia C.Espacio tiempo. Me interesa observar la alteración del tiempo y del espacio en el bosque de detrás de mi casa. Llevo meses registrando distintos fenómenos atmosféricos en él y diferentes horas y tipos de luz según la estación y creo que puedo utilizar este material además de añadir uno nuevo. No he conseguido aún captar la noche con las lechuzas cantando y me encantaría.

 

En el segundo boceto trataré de buscar los llenos y los vacíos que hay en el bosque. “Todos” los entrantes, salientes, pliegues. Me encantaría registrar las texturas de todas las especies vegetales autóctonas y si consiguiera alguna textura animal sería genial (sin crueldad animal, por supuesto.) Desconocía la técnica del frottage y estoy deseando probarla. Pienso que el frottage en el Bosque puede tender mucho hacia la abstracción artística, lugar al que no me he acercado aún y me apetece.

Y por último el mapa sonoro. A decir verdad, llevo años pensando en grabar los sonidos de la naturaleza. He estado muy inspirada por las canciones del hielo que hace la artista sueca Jonna Jinton. Os dejo un enlace para que podáis conocerla: https://www.youtube.com/watch?v=8dvR_9_jsv4&t=12942s.

En este bosque hay un montón de mirlos, están en época de apareamiento y están cantando también de noche.. Conseguir grabar su canto con alta calidad sería una experiencia muy divertida.  Además, aquí también sopla mucho el viento que siempre canta. Tengo un micrófono que quizás me sirva.

Soy asturiana y no conocía este proyecto de Mapa Sonoru y me ha encantado.

 

Feliz primavera 🙂

Habitación propia- primera propuesta

Buenas tardes, compañeros.

Procedo a efectuar la primera entrega parcial del Reto 2: Habitación propia.

Estoy pensando en tres opciones para llevar a cabo mi propuesta.

La primera opción que tengo es la siguiente:

Y se basaría en la estrategia número 3 en la que se hablaría de «el cuerpo y su huella en el espacio». Me gustaría hacer un prado con hierba alta y en el centro hierba que ha sido aplastada por la presencia -que ya no está- de un hombre que se tumbó bajo un árbol. Pero no para de surgirme la duda de ¿cómo llevo a cabo esto? ¿con qué materiales? Pensé e investigué mucho sobre la lana de fieltro y pienso que podría quedar muy bien con eso o quizás hacer hierba a hierba con alambres recubiertos de lana de ovillo…no sé. Tengo mis dudas. Si alguno de vosotros conoce esta técnica me encantaría que me habláseis de ella un poco -o el profe-.

Como opción número dos barajo lo siguiente:

También estaría dentro de la estrategia número 3

La idea es la misma, pero cambiamos de espacio. Pensamos en una persona que se sienta habitualmente en su sillón y falta -por cualquier motivo- de su espacio, quiero recalcar mucho el «su» porque aunque el sujeto no esté si que está su silueta en el sillón. Es el molde de su cuerpo. Es su sitio. En cuanto a material creo que elegiría la arcilla de secado al aire y así seguiría un poco con la temática que empecé en el R1 (cojín, sillón, etc.), después lo pintaría. Aunque no esté, el cuerpo queda.

 

Y por último, la opción 3 que estaría incluida dentro de la estrategia número 2 «el cuerpo prostético».

Según el DLE el «dedo» es cada uno de los cinco apéndices que terminan la mano y el pie del hombre y, en el mismo o menor número, de muchos animales.

Algunas de las funciones del dedo son:

1- señalar

2- hacer gestos de negación

3- indicar direcciones u objetos

4- pulsar botones, etc.

Además, el simbolismo asocia el dedo índice con el liderazgo, la autoridad y la ambición. La escultura sería entonces una prótesis del dedo índice y seguramente el material elegido sea la arcilla de secado al aire + pintura acrílica + barniz. Esta prótesis a parte de escultura sería a la vez un AMULETO. Se vendería como en la teletienda con un guion de este tipo:

-¿te cuesta decir que NO  a la gente? No te preocupes, tenemos la solución. Con tu nueva prótesis serás capaz de ¡por fin! decir que NO.

 

Estas son mis opciones y creo que finalmente elegiré la tercera (estrategia 2) porque el concepto me parece divertido y a la hora de hacer tiene muchas posibilidades. Pero, la verdad es que me gustaría mucho también poder hacer la primera así que seguiré intentando pensar la manera de hacerla.

 

¿Qué pensáis?

 

Muchas gracias a todos,

 

Un saludo,

Laura Vega

Selección del objeto

He decidido trabajar con el objeto elegido principalmente. En mi caso es un cojín y conceptualmente quiero tratar la dicotomía “lo que es vs lo que parece”. Como decía en mi entrega anterior, el objeto real suele ser blando y confortable y yo pretendo hacer una réplica escalada (más pequeña) en un material duro. Parece blando, pero no lo es. Para esto voy a seguir la estrategia 1 ya que quiero fabricar un cojín y trataré de que se aproxime lo máximo posible al referente pero en escala reducida.

 

Perdonad la tardanza, compañeros. He tenido un imprevisto y me fue imposible publicar antes.

Reto1: Pitch del objeto

Imágenes del objeto:

 

 

Descripción detallada del objeto:

Mi referente original es un cojín. Puede parecer una elección simple, incluso poco ambiciosa, pero precisamente por eso me interesa. Es un objeto cotidiano, algo que está en casi todas las casas y al que no solemos prestar atención. Está ahí, siempre disponible, siempre dispuesto a recibir el peso del cuerpo. Me gusta pensar que empezar por algo tan común me permite centrarme en lo esencial: la forma, el volumen, la materia.

Quiero trabajar con este objeto porque los pliegues de los textiles me parecen un buen punto de partida para introducirme en la escultura. Cuando miro un cojín, no veo solo un cuadrado relleno de espuma; veo superficies que se tensan, que se hunden, que se arrugan según cómo se apoye la mano o la cabeza. Creo que observar y tratar de reproducir esos pliegues puede ayudarme a entender cómo funciona el volumen en el espacio.

También me interesa algo más conceptual. Hay una idea que me ronda: la dicotomía entre ser y parecer. Un cojín suele ser cómodo, blando, mullido. Cuando lo vemos, damos por hecho que si lo tocamos cederá. Hay una expectativa muy clara. Yo quiero hacer un cojín que parezca todo eso, pero que no lo sea. Que tenga la forma, las arrugas, incluso el aspecto textil, pero que esté hecho de un material duro. Me atrae esa pequeña trampa. Que el ojo diga una cosa y la mano descubra otra distinta.

El cojín que uso como referencia es bastante grande: mide 65×65 cm. Es cuadrado. Es un cuadrado sencillo que, sin embargo, cambia completamente cuando se deforma. El relleno es de espuma y el exterior es de algodón con rayas blancas y rojas. El rojo no es intenso; está desaturado, como si estuviera un poco apagado. Las rayas rojas son más estrechas que las blancas, que tienen el doble de ancho. Ese detalle me parece importante porque marca un ritmo visual. No es un estampado cualquiera; tiene una proporción concreta. El hecho de que sea 100% algodón también influye mucho. El algodón es agradable al tacto. Parte de la sensación de confort viene de ahí. Un cojín puede servir para muchas cosas: apoyar la cabeza, proteger a un niño para que no se golpee, improvisar un fuerte en el salón. Es un objeto asociado al cuidado y al descanso. Por eso me parece interesante convertirlo en algo rígido, casi contradictorio.

Después de pensar en la idea, empecé a leer las fichas de materiales de escultura del Art Toolkit. Necesitaba entender con qué podría trabajar. La primera opción que consideré fue la arcilla. Me llamó la atención la definición de plasticidad: la capacidad de un material para conservar la deformación que se le aplica. Cuanto más plástica es una arcilla, más agua absorbe y más volumen puede adquirir. Eso me pareció positivo, porque mi cojín necesita volumen. Sin embargo, también supe que al secarse pierde tamaño. Eso me genera dudas. Tendría que calcular bien el grosor y quizá hacerlo hueco para que no se rompa. Aun así, la arcilla me parece un buen material para empezar: es accesible, se puede reciclar si se seca y permite corregir mientras trabajas. Además, me gusta el color rojizo de algunas arcillas con hierro.

También pensé en la cera. La cera de abeja podría ser más limpia que la arcilla porque no se mezcla con el agua. Eso simplifica algunas cosas. Pero necesita trementina para disolverse, y el olor es fuerte y yo tengo un bebé correteando por casa. Además, la cera es sensible al calor. Me pregunto si eso jugaría a favor o en contra de la idea de dureza. Quizá sería interesante que algo aparentemente sólido pudiera deformarse con el calor, pero no estoy segura de querer introducir esa fragilidad.

La espuma parecía una opción práctica. Tiene mucho volumen y poco peso. Se puede trabajar con herramientas sencillas como sierras o lijas. Una plancha de poliuretano podría servirme de base. Pero enseguida me di cuenta de que quizá no era coherente con la idea. Si utilizo un material ligero y relativamente blando, ¿realmente estoy llevando al límite la contradicción entre apariencia y realidad? Además, hacer pliegues convincentes en espuma puede ser complicado si no tienes experiencia.

El porexpan lo descarté casi de inmediato. Es frágil y se rompe con facilidad. Después habría que cubrirlo con masilla y pintarlo.

La madera me atrae mucho, aunque me intimida. Dependiendo del tipo, puede ser muy dura o más blanda. Me gusta la idea de trabajar con algo que fue un ser vivo y que todavía responde a la humedad y a la temperatura. La madera tiene una calidez especial al tacto. Eso podría reforzar la confusión: un cojín que parece blando y que además, aunque sea duro, resulta cálido al tocarlo. El problema es que no tengo los conocimientos suficientes para sacar tanto volumen de un bloque de madera.

El yeso lo veo más como un material para moldes. Sirve para reproducir una forma previa. No lo descarto del todo, pero siento que me aleja del proceso directo de modelar.

El metal lo descarté por cuestiones prácticas. Necesita hornos y herramientas específicas. No está a mi alcance ahora mismo.

La piedra, en cambio, me parece el material más coherente a nivel conceptual. Tallar un cojín en piedra sería casi irónico. Convertir algo asociado a la suavidad en algo frío y pesado. Pero también sé que la piedra exige técnica, herramientas adecuadas y mucha paciencia. Quizá para más adelante.

La resina me da la sensación de ser útil para rellenar moldes, más que para modelar desde cero. No termino de verla como mi primera opción.

Después de revisar todas estas posibilidades, me doy cuenta de que el proyecto no es solo hacer un cojín. Es entender qué significa elegir un material. Cada material cambia el sentido de la pieza. No es lo mismo un cojín duro de arcilla que uno de madera o de piedra. Todos hablarían de la misma idea, pero con matices distintos.

Lo que tengo claro es que quiero mantener esa tensión entre lo que parece y lo que es. Que alguien lo mire y piense que puede apoyarse -sé que soy muy optimista teniendo en cuenta que no sé nada de escultura-, y que al tocarlo descubra la rigidez. Me interesa ese pequeño momento de sorpresa, casi de decepción. Creo que ahí está el núcleo del trabajo. No se trata solo de copiar un objeto, sino de cuestionar nuestra relación con él. Y quizá, de paso, empezar a entender la escultura desde algo cercano, algo que he tenido siempre al lado sin mirarlo demasiado.

Tags:

mullido, descanso, suavidad, hogar, reposo, textil, pliegue, algodón, confort, refugio, acolchado, ligereza, protección, calidez, volumen, rayas, apoyo, flexibilidad, intimidad, quietud

Reto 2

Buenas noches, compis.

¿Qué tal ha ido la entrega? Yo como siempre a última hora y cansadísima, pero una vez más lo hemos conseguido jajaj.

Os enseño mis obras en formato libre.

 

Utilicé El jinete azul de Kandinsky para realizar la paleta de colores.

 

Quería hacer algo que representase la conexión o re-conexión del humano con la naturaleza y estos colores , en mi opinión, resultaron muy acertados.

En cuanto a la variación cromática decidí optar por la monocromía y la analogía. Y para representar una versión más fría decidí usar el azul.

 

¡Estoy deseando ver las vuestras!

 

un saludo,

 

Laura

R1 primera parte: síntesis sustractiva (colores pigmento)

1.1 Realizar un círculo cromático de 12 colores y su escala de valor.

Para completar este ejercicio he utilizado un papel de 300gr. de acuarela de la marca Canson con unas dimensiones de DIN A3.

En cuanto a las pinturas he utilizado: el negro, el blanco, el magenta y el amarillo de la marca Lefranc Bourgeois, mientras que el azul cian usé el recomendado por el profesor de la marca Talens. Antes de comenzar mi reto tenía duda de si me serviría el azul primario de Lefranc Bourgeois y una vez probados los dos me di cuenta de que realmente el pigmento era el mismo: PB15. 🙁

Primero imprimí la plantilla A y después la calqué sobre el papel, era la primera vez que realizaba esta técnica y he de decir que pensaba que sería más difícil.

Más tarde, me puse a pintar.

Situé el azul primario, el magenta, el amarillo y el morado.

y después decidí crear las escalas de valores. Esto lo conseguí añadiendo blanco y negro en diferentes proporciones al color principal. En esta foto estaba terminando de hacer la luminosidad del azul violáceo.

y seguí así con todo el círculo.

 

El blanco está dispuesto en la parte central, en los segmentos del medio el color puro y el negro está colocado en el exterior de tal manera que rodea la circunferencia completa.

 

Y este ha sido mi trabajo y así es como he conseguido un círculo cromático con 110 tonalidades diferentes.

 

P.d.: No me ha dejado subir las imágenes en tamaño real y he tenido que ponerlas en «grande» así que supongo que habrán perdido calidad, si alguien sabe cómo realizar este ajuste me ayudaría mucho!

Gracias,

 

Un saludo

 

Ánimo a todos

Presentación Laura V.

Hola a todos. Me llamo Laura Vega y tengo 29 años.

Para presentarme escojo estos autorretratos que he ido realizando en óleo a lo largo de los últimos años. El tema y la idea es tratar de captar y encapsular a la Laura de ese momento bajo el pensamiento único de que los seres humanos estamos siempre en constante cambio. Estas Lauras ya no existen, pero todas ellas tienen cosas en común y la que se está presentando es otra diferente que aún est´á en desarrollo.

 

(2021, 2022, 2023 y 2024).

 

Hasta este año que me he matriculado en el grado de Artes nunca antes había tenido formación académica de dibujo y pintura y siempre he sido autodidacta (si es que el autodidactismo existe). Me encanta aprender cosas nuevas, experimentar y divertirme por lo que estoy disfrutando mucho con la carrera y decidí inscribirme porque a mí el arte me hace sentirme. Aunque aún no sepa contestar a las preguntas “¿qué es el arte?” o “¿qué es ser un artista?”. Os dejo un vídeo divertido que hice hace un tiempo de muchos errores que cometo y que pretendo ir solventando y mejorando poco a poco gracias a estos estudios.

 

Encantada de conoceros, feliz cuatrimestre a todos!

 

Un saludo 🙂